«Está todo mal, es un desastre, no hay harina y no hay entrega». De está manera calificó la situación que atraviesan las panaderías el presidente de la Cámara de Panaderos de La Pampa, Eduardo Duscher, tras la disparada del dólar.

El escenario de caída del consumo en el sector y aumento de los costos se agravó ayer luego de que los molinos harineros tomaran la decisión de no entregar la materia prima a las panaderías hasta que se estabilice el dólar o haya un precio de referencia para la bolsa de 50 kilos. Al mismo tiempo, los que bajaron la molienda ya fijaron un incremento por el impacto del dólar, el valor del trigo y el resto de los insumos dolarizados del sector.

«Hasta el lunes veníamos pagando 920 pesos la bolsa de harina y ayer a la tarde (por el lunes) los molinos no entregan harina y, en caso de entregar, 1.350 pesos la bolsa», explicó Duscher a LA ARENA.

A su vez, indicó que en la jornada de ayer «algunos panaderos han trabajado en forma normal, pero si esta situación continúa no sé si se va a poder trabajar normal porque no hay entrega, más allá del precio», que también se verá afectado por el aumento de alrededor del 42 % en el precio de la harina.

Por estos motivos, para Duscher «lo más grave de todo esto es que no sabemos a qué precio vender el kilo de pan y no sabemos qué porcentaje va a aumentar realmente la harina, porque el lunes estaba a 920 pesos y hoy (por ayer) está a 1.350 pesos, y no hay entrega».

La inestabilidad del dólar es un factor de preocupación, debido a que la situación puede empeorar aún más. «La harina está ligada directamente al dólar, porque está con precio de exportación, con el agravante de que no hay entrega porque no hay precio fijo», explicó el dirigente.

Caída en las ventas.

El aumento en el precio de la bolsa de harina, que ahora alcanzó el precio de 1.350 pesos, podría trasladarse a los precios, sostuvo Duscher, lo que impactaría directamente en las ventas. «Veníamos ya con una caída de ventas muy importante», que en el primer trimestre del año fue del 40 %, «y ahora viene este problema que se dolariza el precio de la harina», continuó.

«Incluso, hoy (por ayer) la gente que vendió pan al precio normal, si se quedó sin harina no hay entrega y no saben a qué precio lo van a pagar», agregó.

De primera necesidad.

Duscher remarcó que se trata de un «un artículo de primerísima necesidad» y que «en toda mesa debe estar el pan diariamente, particularmente en la clase media y la gente de menor poder adquisitivo, que es la más perjudicada como siempre». A su vez, también se mostró preocupado por las panaderías, debido a que en su mayoría «son todas empresas familiares».

«Es lamentable lo que nos está pasando, particularmente con un producto como el pan», señaló y advirtió que «no hay miras de mejora, no hay decisiones políticas y no se juntan los que dicen que se tienen que juntar para poder paliar la situación».

Peor que en 2001.

Duscher trazó una comparación histórica y recordó que un escenario similar se vivió en el año 2001. Sin embargo, en la actualidad la situación sería peor debido a que en aquellos tiempos «había problema gravísimos pero no había desabastecimiento».

«Hace 20 años, nos pasó lo que nos pasó y el país tuvo problemas, pero no había desabastecimiento. Costaba hacer un pan, yo hacía muy poco que había empezado con mi panadería. La peleamos, aguantamos, salimos a flote, pero no había desabastecimiento. Hoy no tenemos el producto, la materia prima para la elaboración del pan, que es la harina, y tenemos cosecha récord pero nadie dice nada», indicó.

Incertidumbre.

Consultado sobre el cierre de panaderías, el titular de la Cámara de Panaderos pampeana manifestó que «en estos últimos meses no hubo» gracias a que «la hemos estado paliando bien».

Sin embargo, no pudo asegurar que «no haya cierre de panaderías en un futuro muy cercano porque no se puede mantener las estructuras, el problema de impuestos, más este aumento indiscriminado que va a haber y se va a trasladar a los precios».

«Cómo se hace para vender pan mañana con una bolsa de harina que no sabés el precio y no sabes a qué precio vender el kilo de pan», se preguntó y advirtió: «ese es el problema, que no sabemos a qué monto de dinero podemos vender el producto porque no hay precio, mientras los molinos no entreguen se agrava la situación».

«No se sabe qué puede pasar»

El presidente de la Unión Industrial de La Pampa (Unilpa), Rubén Gorordo, alertó ayer que «no hay precios» por lo que los proveedores suspenden las ventas por la incertidumbre generada por la política económica del gobierno nacional, que llevó a la suba del dólar tras las elecciones PASO.

«La situación de la industria y de la Pyme nos afecta porque el sistema económico está mal, no sabemos qué operación hacer porque parte de los productos que trabajamos son importados», dijo el directivo sobre el impacto del dólar que gira alrededor de los 60 pesos.

«No sabemos qué va a pasar, si esto es un dólar de oportunidad o viene para instalarse en estos precios. Hay mucha incertidumbre por parte del industrial», manifestó Gorordo, advirtiendo que desde el gobierno «subieron las tasas de interés para intentar retener el dólar y está todo más caro».

Después de las elecciones del pasado domingo, el sector empresario se mostró alarmado por la escalada de la divisa estadounidense, a lo que se sumó la caída en la producción y en el consumo, y un clima caótico tras la dura derrota del macrismo.

«Precio abierto».

Por otro lado, Gorordo explicó que «los proveedores están suspendiendo las ventas» y que «en el sector de la metalmecánica si sos cliente de hace tiempo te abastecen pero te dolarizan a un precio abierto. De esa forma solamente entregan la mercadería».

Planteó la necesidad de que «la situación se normalice esta semana» y afirmó que «la suba de tasa de interés no soluciona nada. Las Pymes necesitamos trabajar con venta de valores y créditos blandos pero estamos bloqueados por completo en esa situación financiera y así es difícil trabajar».

El presidente de UNLPa además aseguró que en este escenario económico «los sectores industriales están muy parados», una situación que ahora se generó por la disparada del tipo de cambio. Esta volatilidad llevó a que proveedores de diversos rubros decidieran suspender las ventas a los comercios mayoristas y minoristas, hasta tanto la cotización de la divisa se estabilice.

El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, reclamó la puesta en marcha de un plan anticrisis con «medidas económicas que generen estabilidad», y que incluya un decreto «para frenar los embargos» contra las pequeñas y medianas empresas, indicó Ambito.

«Es totalmente inflacionaria la suba de la tasa y del dólar, porque de un día para el otro pasa a tener un incremento en insumos porque las materias primas y la energía están dolarizadas; lo que genera un gran prejuicio para todo el mercado, porque se paralizan las entregas y no hay precio», manifestó.

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