La estación de carga solar para vehículos eléctricos, es el resultado de un proyecto dirigido por científicos del CONICET y de la Universidad Nacional de San Juan. Está ubicada en la ciudad de San Juan.

Producto de un convenio entre el CONICET, el Instituto de Energía Eléctrica (IEE, CONICET-UNSJ) y la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación (SECITI, Gobierno de San Juan) se inauguró el viernes pasado en la capital de San Juan la primera estación de carga para vehículos eléctricos de carácter autónomo (ECSAVE I), es decir, no abastecida a través de la red de energía eléctrica.

La nueva estación utiliza energía proveniente de la luz solar y, a través paneles fotovoltaicos, la convierte en energía eléctrica que luego se almacena en baterías para poder ser usada tanto de día como de noche e incluso en días nublados de baja radiación.

“La idea nace de la necesidad de cuidar el medioambiente de la liberación de gases de efecto invernadero. La estación se mimetiza con la naturaleza incluso desde su aspecto visual dado que los paneles solares tienen la forma de una hoja grande de mora, un árbol típico de San Juan”, comentó Marcelo Molina, coordinador del proyecto, investigador del CONICET y director del IEE.

La hoja está orientada hacia el norte con una inclinación aproximada de 31 grados que es la ubicación óptima para que pueda tomar la mayor parte de energía solar durante todo el año. «Lo mejor sería que los paneles pudieran rotar de acuerdo a las estaciones del año, pero los costos serían muy altos. Lo que se hace es dejarla fija en un punto que resulta bueno tanto para el invierno como para el verano”, explicó el investigador.

Si bien en el mundo existen varias estaciones de carga para vehículos eléctricos, sobre todo en Japón, Estados Unidos y Europa, la mayor parte de ellas están conectadas a la red de corriente eléctrica. Son muy pocas las que funcionan a partir de energía solar fotovoltaica; de hecho es una de las primeras de este tipo para toda América Latina.

La instalación de estaciones de este tipo además de contribuir con el cuidado del medio ambiente puede anticiparse a futuros problemas de movilidad. “En el 2040 en los países de la Unión Europea se van a dejar de fabricar vehículos a explosión. Sin embargo, siempre van a existir lugares alejados a los que no va a llegar la energía eléctrica por una cuestión económica, especialmente en países con características geográficas como el nuestro. Además, la infraestructura actual del sistema eléctrico de distribución no está preparada en gran parte del territorio para aceptar la conexión de vehículos eléctricos. Las estaciones autónomas podrían ser una solución a este problema”, comentó Molina.

La nueva estación ubicada en la puerta del IEE frente al Parque de Mayo, una zona neurálgica de la ciudad de San Juan, no sólo permitirá cargar vehículos -como motos, monopatines y bicicletas eléctricas– sino también teléfonos celulares y computadoras portátiles.

En este momento, los investigadores trabajan en el desarrollo de un innovador sistema de carga de baterías de litio y continúan estudiando los perfiles de carga de las diferentes aplicaciones según los distintos tipos de uso.

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