Una metalúrgica pampeana ha trasladado su mayor potencial de trabajo a la zona de Vaca Muerta, y lleva instalados unos 20 galpones de grandes dimensiones por año en la última década.

Ariel Solaro, propietario de Metalúrgica «El Fortín», que tiene base en el Parque Industrial de Santa Rosa, reveló que desde los primeros años del 2000 está con su empresa trabajando en aquella zona donde, entiende, se abre una posibilidad cierta de transformar nuestro país, dado que el yacimiento neuquino es la principal formación de hidrocarburos no convencionales de Argentina. El empresario que se dedicaba a fabricar silos reprochó que existe una competencia desleal desde la comunidad Menonita -afincada en la zona de Guatraché-, que llevó a que muchas otras empresas se vieran perjudicadas al punto de no poder continuar.

-¿Qué es Vaca Muerta?

-Según dicen Vaca Muerta puede llegar a cambiar lo que es la economía del país… porque a Argentina se la tiene principalmente como exportadora del agro, pero Vaca Muerta es otra cosa: pasaría a ser la segunda reserva de gas a nivel mundial y creo que sería la cuarta en petróleo. Por ahí mas o menos está.

Por las cifras que se hablan estando en plena producción, y realmente viendo cómo se maneja y se distribuye esa explotación y dónde va a parar en definitiva, podría ser una oportunidad única.

¿Qué inconvenientes le veo? Uno de los grandes problemas es que es muy cara la explotación: llámese exploración, perforación…

-Esperemos que se encuentre la fórmula para mejorar eso.

-Sí, son todavía muy pocas empresas. Hará 15 ó 20 años que se comenzó, y está todo para desarrollarse, pero hoy es caro porque son las primeras.

Tal vez en un futuro próximo -como tiene un auge tan grande y una manera de poder seguir trabajando sobre el petróleo y no agotar los recursos- lo van a ir mejorando y abaratando.

-Pero podría ser un emprendimiento trascendental.

-Claro, el concepto es que cambiaría al país, sería una oportunidad única y podría pasar a ser económicamente el primer rubro…

-Para las empresas pampeanas, y para «El Fortín» también es una oportunidad.

-Sí, para «El Fortín» es una oportunidad muy grande. Hay que tener en cuenta que nuestra zona, en La Pampa, con esta sequía realmente tiene un futuro muy incierto. Casi no tenemos actividad,

-Ustedes eran conocidos en La Pampa por la fabricación de silos, sobre todo.

-Sí, nosotros hacíamos silos. Los fabricábamos, pero después con las competencias desleales que hemos tenido nos tuvimos que abrir.

Los fabricantes de silos llegamos a ser cinco… estaba Metalúrgica Riglos, El Trébol que no fabrica más silos, Metalúrgica Pampa en la Circunvalación; cerca Metalúrgica Rivera que está trabajando muy poco, y Metalúrgica San Miguel. Pero la competencia desleal de la colonia Menonita perjudicó a todos.

-¿Por qué dice que hay competencia desleal?

-Es totalmente desleal… deben tener como 50 talleres que no pagan aportes, tienen ganancias por ser cooperativas… ellos lo hacen como entidad religiosa sin fines de lucro, o como cooperativa sin fines de lucro, y entonces no pagan aportes, no pagan nada… Y además toman gente de afuera permanentemente.

-Usted sostiene que por eso se perdieron puestos de trabajo.

-Fácil unos 3.000 puestos de trabajo… Pregunto: ¿De la cantidad de carpinterías que había en La Pampa cuántas quedaron? Casi ninguna…

-Pero llegó Vaca Muerta como una buena posibilidad.

-Sí. Y no sólo para nosotros, porque hay otras empresas pampeanas. Hay varias trabajando, algunas un poco más, otras un poco menos. Están dos empresas metalúrgicas más de General Pico, que han llevado varias obras…

Realmente esa explosión en Neuquén nos benefició… Por ejemplo sé que está Horacio Bono que hace máquinas de conversión de agua mineral, Aberturas Abertengo está vendiendo muchísimo…

-Neuquén es una ciudad muy pujante hoy.

-Y sigue creciendo… uno toma el camino Centenario-Neuquén y parece la Panamericana en Buenos Aires. Lo que se construye en Neuquén y los complejos que hay es bárbaro, e indirectamente favorece a provincias cercanas como La Pampa, pero también a Mendoza, Río Negro, Bahía Blanca…

-Comentaba que hoy igual está un poco parada la actividad.

-Sí, desde las PASO para aquí se notó una merma. Supongo que hasta que se aclare el panorama político y económico.

Hasta ese momento veníamos espectacularmente bien, con una proyección espectacular, pero es entendible el parate, porque el gobierno (de Mauricio Macri) perdió por una diferencia que era irreversible, y quedó la duda qué pasaría con los arreglos que se habían hecho. Macri les había dado algunos beneficios, excepciones, pero cuando se empezó a producir muchísimo más de lo que se esperaba las cortó. Dijo que era hasta determinada cantidad, y ahí las empresas zapatearon.

-Se paró la inversión.

-Sí, lo que se paró fue lo que es inversión; pero lo que es explotación sigue. Porque sería como que se haga un estudio para saber dónde está el agua, después se hizo la perforación y luego se puso el bombeador. Una vez que se puso el bombeador ya está…

-¿Los favoreció a ustedes que estaban desde antes en la zona?

-Sí, ya estábamos y teníamos muy buena clientela en toda la zona y trabajábamos mucho allá por el 2004-2005 en Neuquén, y se nos aparece Vaca Muerta…

-¿Y en Neuquén hacían galpones o también silos?

-Algunos silos para criaderos de chanchos o de pollos, otros para cereal… Pero sobre todo hacíamos galpones, y también hemos experimentado algo con el tema de trailer y casillas, que no es el fuerte nuestro pero lo hacemos.

-Y aparece Vaca Muerta.

-Sí, aparece… y si bien hemos tenido picos de mayores inversiones, por ciertas circunstancias se retrae y luego vuelve a crecer… Pero veníamos trabajando muy bien.

-¿Qué es trabajar muy bien en una empresa como la suya?

-A full, a pleno… dentro de nuestra capacidad colmada. Si trabajábamos al 70% pasamos al 100%.

-¿Cuántos galpones hicieron en 10 años, tiene idea?

-Podríamos decir que un promedio de 20 galpones por año. Una cantidad excelente, más que estamos hablando de galpones de grandes dimensiones.

-¿Trabajan en el mismo lugar, o llevan las cosas de Santa Rosa?

-Lo hacemos todo aquí, en la planta del Parque Industrial. Se hace todo acá, se fabrica y lo único que hacemos allá es armar, ensamblar. Tenemos armadores, 8 ó 10 que se van rotando. En algún momento lo hacíamos nosotros y cuando empezamos a tener mucha demanda los tomamos. Aquí en la planta para el trabajo previo tenemos entre 14 y 18 operarios en forma permanente.

-Obvio esperan que se normalice la situación en los próximos meses.

-Nosotros tenemos expectativas… Pero tienen que entrar dólares como sea, porque YPF no tiene la plata para decir «que se vayan los que están total la ponemos nosotros».

Lo que digo es que podrán cambiar las reglas de juego, pero no pueden sacar Vaca Muerta. Existe y es una realidad, y en muchos casos se dice que es muchísimo mejor de lo que se esperaba al principio.

Añelo, la capital de Vaca Muerta

Junto a la proyección del yacimiento más importante de nuestro país, a su influjo, lo que era un caserío de unos 1.000 habitantes, es hoy autodenominada «Capital de Vaca Muerta».

Se trata de Añelo, que ubicada a 100 kilómetros de Neuquén capital, alberga hoy -en un crecimiento explosivo- unos 20 mil habitantes, y se estima que en un período cercano llegará a 30 mil.

Ariel Solaro recuerda: «Íbamos a Añelo y no había nada… un caserío que tendría poco más de 1.000 habitantes con toda la furia. Todo muy precario, con una estación de servicios que siempre estuvo, un barcito… Hoy tiene una actividad descomunal», describe.

-Como toda zona petrolera muy cara.

-Hoy el alquiler de una casita de barrio hay que estar hablando de entre 25 a 30 mil pesos. Un sueldo inicial debe andar en 80 ó 100 mil pesos seguro, el más bajo; y un camionero debe estar en 150 mil…

Toda su expansión tiene que ver con Vaca Muerta, que es la principal formación de hidrocarburos no convencionales de Argentina.

Vaca Muerta está situada en la cuenca neuquina, fue originalmente descubierta en 1927, pero recién en 2011 fue confirmado su gran potencial. Ocupa una superficie de 36.000 km2, algo menor al territorio que ocupan Suiza o los Países Bajos.

Las estimaciones dan cuenta de que los recursos serían de 16 mil millones de barriles de petróleo y 308 billones de pies cúbicos de gas, lo que significa que, de ser explotados, se incrementarían las reservas probadas del país más de 8 veces y tendríamos asegurado nuestro consumo de gas y petróleo para los próximos 150 y 85 años respectivamente.

A la sombra del yacimiento, Añelo -sus habitantes- también tiene sueños de riqueza, y según dicen los añelenses, podría transformarse en una suerte de Dubai argentina.

El papel del BLP

Ariel Solaro no quiso dejar de destacar el papel que cumplió el Banco de La Pampa, que acudió en ayuda de los empresarios pampeanos que trabajaban en la zona de Neuquén. Explicó que a través de lo que se conocía como «Compre pampeano» las empresas podían acceder a créditos con tasas subsidiadas en 10-12 puntos. «Cuando se operaba normalmente eran a un plazo de 4 años con una tasa del 17% para todas las industrias pampeanas. Nos beneficiaba mucho; nos vino muy bien porque el Banco de La Pampa tiene sucursales, en General Roca, Cipolletti y Neuquén, donde los gerentes y empleados nos atendían de primera. A su vez nosotros les acercábamos clientes que abrían sus cuentas en el banco, y lo cierto es que podíamos concretar buenas operaciones con esa herramienta crediticia», admitió.

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