Aunque el personal ya comienza sus primeros movimientos cerca de las 7, la sucursal de una de las grandes cadenas instaladas en la ciudad abre sus puertas al público a las 8.

La de ayer lunes aparentaba ser una jornada normal, dentro y fuera del supermercado. Desde temprano se notaba un flujo mayor, lógico si se considera el asueto a estatales y la necesidad de cumplir el protocolo, pero pasadas las 9 todavía no se advertían situaciones fuera de lo habitual.

Sin embargo, pronto comenzaron a formarse entre las góndolas largas filas de personas. Cargaban carritos repletos en dirección a las cajas, pero la mitad de ellas estaban cerradas. A medida que la clientela fluía hacia las registradoras, se hacía evidente la conglomeración y la prolongada demora comenzaba a causar irritación en los más impacientes

Pasadas las 10 de la mañana, luego de permanecer más de 40 minutos en la cola que avanzaba muy lentamente, dos hombres muy nerviosos se presentaron ante los supervisores de la sucursal reclamando que habilitaran más cajas, para acelerar el proceso.

«No tenemos personal», respondía los jerárquicos. Como no era posible sumar cajeros, ordenaron cerrar el acceso principal, para impedir el ingreso de más clientes y descomprimir la conglomeración.

A medida que se acortaban las filas adentro, se formaba una larga cola en el exterior, a la espera de que permitieran el acceso. Mientras las personas esperaban, sus celulares transmitían ecos innumerables de la psicosis provocada por la pandemia y el cese de actividades en todo el país.

Trabajadores.

En la mañana de ayer, el Centro Empleados de Comercio (CEC) mantuvo comunicaciones con los gerentes de Cooperativa Obrera, Carrefour, ChangoMás y La Anónima, los principales supermercados de la capital, con el objetivo de establecer medidas para resguardar la salud de los trabajadores y las trabajadoras.

«Estuvimos en contacto para ver cómo controlar la gran demanda que se genera. Acordamos medidas en cuanto al acceso a los supermercados, donde habrá control de entrada para que no se amontone gente en la línea de cajas y se entrará por tandas», explicó a LA ARENA Rodrigo Genoni, subsecretario general del CEC.

Además, dijo que desde la entidad se exigió a las empresas que aseguren la higiene del personal y mantengan a disposición productos sanitarios y alcohol en gel. «Hay que tener cajas limpias y desinfectar las zonas de contacto. También es necesario que los trabajadores cumplan con su tarea y vuelvan a su casa», afirmó.

Cumplimiento.

Además, al ser consultado por este diario respecto del cumplimiento de las medidas preventivas por parte de los supermercados, el dirigente sindical contó que el único que tuvo problemas fue Carrefour, ya que no había aplicado correctamente los protocolos y «en un momento había una cola de cien metros en las cajas. Pero luego se normalizó».

«En general lo que se le pidió a los gerentes lo han cumplido, todos tienen protocolos que bajan desde casa central. Es importante aclarar que el trabajo nuestro (del CEC) es hacer que se apliquen las medidas preventivas determinadas por el gobierno, no tomar medidas propias», cerró.

Atención al público.

Finalmente, este diario pudo saber que los supermercados La Anónima y Cooperativa dispusieron un horario especial destinado a personas mayores de 60 años que empezará a regir hoy. En el caso del primero, será una hora, de siete a ocho de la mañana. Por su parte, el local cooperativo hará lo propio de ocho a nueve de la mañana.

A su vez, en el caso de la Cooperativa Obrera se puso en marcha un protocolo destinado a evitar el desabastecimiento de productos de primera necesidad. Según explicaron, «depende de cada producto, pero en algunos casos se pueden llevar hasta dos, tres y seis unidades por persona». También dijeron que «tenemos reserva de productos, pero tratamos de que quienes vengan a comprar pueda llevar los productos que necesitan y que no venga uno y se lleve todo».

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