Eduardo Meneguzzi, presidente de la Fundación Faerac, aseguró que el récord de transplantes de órganos que se realizaron durante el 2019, el cual calificó como «histórico» y «auspicioso», es gracias a una política de salud pública que se ha sostenido a lo largo del tiempo y que buscó que esta intervención quirúrgica esté «al alcance de todos».

A su vez, destacó el cambio cultural que permitió dejar atrás varios mitos y celebró porque en el país «hay mayor concientización de la necesidad de la donación».

En diálogo con Radio Noticias, el titular de la Fundación Ayuda al Enfermo Renal y Alta Complejidad (Faerac) analizó los números que días atrás dio a conocer el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) sobre la cantidad de transplantes de órganos realizados durante el 2019. En ese sentido, el médico celebró que haber alcanzado una tasa de 19,6 donantes por millón de habitantes es tanto «histórico» como «auspicioso» ya que «estamos llegando al número de transplantes que se están haciendo en países como Europa».

Esto implica, en pocas palabras, que cada vez más personas logren mejorar su calidad de vida. «Que haya cada vez más casos no significa que estemos más enfermos, sino al contrario: que aumenten los transplantes significa que estamos sacando mayor gente adelante y dándole la oportunidad de que puedan seguir su vida con plena normalidad. Significa ser padre, madre, hijo», subrayó.

Una política pública.

Meneguzzi destacó que este crecimiento «histórico» en la cantidad de transplantes se debe a una sostenida política de Salud Pública que se ha «comprometido» para que «accedan todos». A su vez, afirmó que existió un cambio cultural que permitió dejar atrás varios mitos.

«Es histórico el número porque la cifra que habitualmente se manejan en Europa son valores que rondan al 20%, hoy estamos muy lejos del 11% habitual de hace unos años atrás. El trasplante se ha transformado en algo normal al alcance de todo el mundo cuando antes era excepcional. Acá puede acceder a esta práctica médica quien tiene o no tiene plata, el que tiene o no obra social», precisó.

Por otro lado, celebró que en Argentina «hay mayor concientización de la necesidad de la donación, por encima de todos los mitos que existían alrededor de esta práctica. Hoy se prioriza la donación en vez de enterrar los órganos cuatro metros bajo tierra. O sea que toda esta situación es positiva porque se ha superado progresivamente las estadísticas que teníamos», aunque aclaró: «Con estos números no tenemos que bajar la guardia, todo lo contrario hay que seguir trabajando».

-¿Cuál es el transplante más poco común que la ciencia ha logrado hacer?

-Uno lee, no sé cuan cierto será, pero ha habido transplante de útero, que entran en otro aspecto de la cuestión porque no son tan necesario porque de ello no depende la vida. Pero sí, creo que el transplante más emblemático por lo riesgoso, por la poca sobrevida, es el bloque corazón-pulmón. Es el transplante que todavía necesita ser reivindicado.

En este sentido, recordó que el aumento de pacientes por problemas cardíacos y respiratorios se debe a varias generaciones que crecieron bajo un fuerte consumo de cigarrillos y donde «se fumó sin pensar en las consecuencias» que tiene este hábito para la salud.

«El EPOC es una consecuencia que estamos viviendo de una etapa del mundo donde el consumo del cigarrillo significó una enfermedad crónica que termina llevando al paciente a una insuficiencia respiratoria que debe ser solucionado a través de un transplante de corazón y pulmón, porque sufren los dos», completó el médico, a la vez que advirtió que el problema actual es el excesivo consumo de alcohol: «Se empieza a tomar cada vez de más chico».

«Van a ser las insuficiencias hepáticas, como consecuencia de las cirrosis alcohólicas, lo que se va a ver en los próximos años. Estas situaciones no van poder ser corregidas por medicamentos sino únicamente a través de transplantes», advirtió Meneguzzi, trazando así un paralelismo con los problemas que provocó el hábito de fumar.

«La transplantología aparece no como consecuencia de una situación excepcional para lograr una mayor sobrevida en cantidad de años, sino para la sobrevida de muchos jóvenes que quieren volver a vivir una situación normal», dijo el médico.

Lista de espera.

Según la página oficial del Incucai, a seis días de haberse iniciado el 2020 en La Pampa hay 69 personas que están en la lista de espera para un transplante de órgano. Según los registros oficiales, hay 43 pacientes que esperan trasplante de riñón, nueve de riñón e hígado, ocho de pulmón, tres de corazón y seis de renopáncreas. A estos números, hay que sumarle otros siete pampeanos y pampeanas que esperan un transplante de tejido -córnea-.

 

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