El parque automotor pampeano crece considerablemente a un ritmo de 8.371 vehículos por año.

Actualmente está compuesto por 188.903 rodados (ocupa el puesto 19 a nivel nacional), cifra que aún podría ser mayor ya que este número no incluye maquinarias, ni tampoco motocicletas. Si se compara el total registrado con la proyección demográfica del Indec que fija 353.106 habitantes en La Pampa, hay un auto cada dos personas.

En la última década, La Pampa -al igual que la mayoría de los distritos argentinos- registró un crecimiento exponencial de su parque automotor. A un ritmo de 8.371 vehículos por año, la provincia tuvo un incremento de casi el 80 por ciento: pasó en de tener 105.200 autos habilitados para conducir en enero de 2010 a unos 188.903 en ese mismo mes en 2020.

A nivel nacional, el parque automotor es de 16.434.149, lo que implicó -en los últimos diez años- un aumento de 7.039.027 vehículos, es decir un crecimiento del 75%. De esta manera, nuestra provincia tuvo un desempeño mejor que la media nacional.

A nivel nacional La Pampa se ubica como la décima novena provincia con mayor densidad de vehículos. La provincia de Buenos Aires, con 6.198.794, encabeza la lista de la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor (Dnrpa), seguido por Córdoba (1.639.393), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1.545.709) y Santa Fe (1.416.424).

El peor año.

Pese al derrumbe que sufrió el sector automotriz en el último año de gestión de Cambiemos, si se realiza un balance más fino de los datos, se observa que La Pampa se encuentra entre las diez provincias que más crecieron en los últimos años. Tomando los registros de los últimos cuatro años, las estadísticas anuales indican que los autos en condiciones registrales para circular fueron 183.545 el año pasado; 175.353 en 2018; en 2017 fueron 164.064; en 2016 fueron 155.119; y en 2015 unos 148.210.

Si se hace este seguimiento durante cada año de la última década se observa que el 2019 fue el peor año en lo que respecta a ventas e inscripciones de vehículos. En ese año solamente se registraron 5.339 vehículos, es decir 3.032 menos que el promedio de los últimos diez años (8.371) y 5.950 menos que en 2017, cuando hubo 11.289 nuevos autos en el parque automotor pampeano.

Consecuencias.

«Hay un gran caudal de causas en los juzgados de Primera Instancia, de todas las circunscripciones, y la mayoría son siniestros viales». Así advirtió Marina Alvarez, presidenta de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería, sobre una problemática que ha ido en aumento no solo en la ciudad de Santa Rosa sino en todas las localidades pampeanas. Una consecuencia directa del aumento exponencial del parque automotor.

Esta declaración que dio la magistrada -días atrás a Radio Noticias- refleja fielmente cómo el aumento exponencial de autos en las calles, al no ir acompañado de una correspondiente educación vial de los nuevos y viejos conductores, tiene como correlación un tránsito vehicular con muchos siniestros, algunos de ellos fatales.

Por eso, circular de forma libre y tranquila es cada vez más difícil, y ni hablar que encontrar un lugar para estacionar en el centro de la ciudad de Santa Rosa.

Contaminación.

La situación generada en la ciudad llevó a la gestión anterior a agravar las normativas de regulación de tránsito aumentando sustancialmente la tarifa del estacionamiento medido, así como también los horarios donde éste funciona. A esto hay que agregar que una mayor circulación, al no estar acompañada por una inversión en infraestructura, tiene como resultado una importante rotura en las calles y avenidas.

Finalmente, consecuencia del aumento del flujo vehicular es su impacto al medio ambiente y a la salud de las personas, por las emisiones de gases tóxicos. Según estudios, cerca del 90 por ciento de la contaminación del aire proviene de los caños de escape de los automóviles.

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